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Pre-Modernidad, Modernidad y Post Modernidad

Autor: Dr. Jorge Luis Schroeder Olivera

Parte I - ProlegÓmenos

"A mi juicio el destino de la especie humana será decidido por las circunstancias de sí y hasta qué punto el desarrollo cultural logrará hacer frente a las perturbaciones de la vida colectiva emanadas del instinto de agresión y de autodestrucción. En este sentido, la época actual quizás merezca nuestro particular interés.
Nuestros contemporáneos han llegado a tal extremo en el dominio de las fuerzas elementales que con su ayuda les sería fácil exterminarse hasta el último hombre.
Solo nos queda esperar que la otra de ambas potencias celestes, el eterno Eros, despliegue sus fuerzas para luchar con su no menos inmortal adversario. Pero¿ quién podrá augurar el desenlace final?".
Advirtiendo que no creo que ya se pueda pensar en escribir solo desde América Latina, como por ejemplo lo intenta Roberto Follari; definitivamente el mundo es uno. Y porque enorme es el silencio de pensadores en la actualidad de nuestra América, pasados los años 60 y 70 en que sí existiera alguna meditación americana.
La coincidencia de diversas generaciones pertenecientes a distintas disciplinas, permitió esa meditación acuñada desde los primeros años del Siglo XX, pero se agotó; primero por la asincronía de los desarrollos culturales nacionales y segundo por la inestabilidad política de las mismas naciones que tuvieron experiencias simultáneas de distintos tipos de autoritarismos.
Para que se den circunstancias de creatividad permanente - no bolsones de intermitencia - es imprescindible el discenso estructural.
Han habido pensadores importantes sin escuelas sistemáticas originales; de algún modo siempre fueron miradas y análisis desde Europa y cuando lo propio de América apareció, aportó a la literatura y a las artes plásticas pero no a la filosofía ni al pensamiento político.
Estas circunstancias repetidoras de las cuestiones europeas debatidas y siempre con algún atraso temporal, creo que no facilitaron la formación de la inteligencia americana.
Silencios en áreas decisivas, ni generación, ni motivaciones suficientes han provocado que salvo el "Realismo mágico" de las novelas centroamericanas, nada se ha producido.
Intelectuales importantes sí existieron, insisto existieron; pero se "universalizaron" porque fueron a Europa; lo mismo aconteció con la Plástica.
Cuando afirmo que en los 60 y en los 70 existió una meditación americana es porque una generación, aunque no cronológica, se manifiesta, coincidiendo diversas áreas de la cultura; a su vez con intelectuales o pensadores que ya eran conocidos en Europa y habían merecido Premios Nobel; o bien porque las Editoriales europeas realizaron sus ediciones.
Por esto prefiero continuar afirmando con Nimio de Anquin que "El Ser visto desde América", corresponde a la etapa de los presocráticos, señalando en particular a Tales de Mileto - supongo el agua y conocerse a sí mismo- porque el americano es un elemental y como afirma Kusch, este modo de Ser hiede.
Probablemente elige tal calificativo - hieden lo podrido y las muertes- para conmover y remover y desestructurar, colocando la cuestión en su quicio: somos los americanos, mestizos. Y toda mezcla tiene mal olor, quizás pecado original, alguna tesis aventuró Murena pero no pudimos ser de otro modo. Y esta circunstancia no ha sido tenida en cuenta por quiénes han propuesto modelos y proyectos siguiendo la planificación de la modernidad.

Las palabras con que se inicia el presente trabajo pertenecen a Freud tomadas de "El malestar en la cultura" y constituyen clave para esta tarea cuando sopla un nuevo sentir de ser, un nuevo modo de mundo que reclama su tiempo de agotamiento histórico.
Si los acontecimientos alcanzaran en su disponibilidad sus penúltimos grados de madurez y "el espíritu del hambre" responde a ese nuevo siento de ser, se suscitará una nueva forma de creatividad; no deja de haber historia pero no será la historia acostumbrada según la tendencia de dignificación de la libertad.
Es una historia precipitada, imprevista; su decurso acontece fuera de toda planificación; sin discurso y sin el protagonismo de la acción porque no se ha producido la previa circulación de las ideas permeando las estructuras de relación.
Mucho de esto significó Nietzche cuando habló del "desierto que avanza", pero cómo insertar un nuevo verbo que articule la nueva forma hallada en esta nueva materia disponible y esbozar un modelo de desarrollo sustentable previsible.
Esta vivencia de caos, se puede tomar como ejemplo a la POST Modernidad, permite observar lo necesario que es cumplir con esa sucesión del discurso de la historia, del discurso de la acción y del decurso de la historia, siempre sobre la base de datos previos pero que solo la dignificación de la libertad agregará sentidos nuevos.
Gadamer recalca que es necesario que cada época comprenda a su manera el texto emitido y terminado, pues ese texto forma parte de la totalidad de la tradición en la que tiene interés en cuanto al fondo y en la busca de comprenderse a sí misma.
En el mismo contexto, Gadamer afirma que en verdad nosotros pertenecemos a la historia; en este caso equivaldría a lo que yo llamo el decurso de la historia, pero asegura que "mucho antes que nosotros nos comprendamos a nosotros mismos, nos estamos comprendiendo a través de la familia, la sociedad, el Estado" previniendo que la lente de la subjetividad es un espejo deformante.
"La autorreflexión del individuo es una chispa en la corriente cerrada de la vida histórica. Por eso los prejuicios de un individuo son muchos más que sus juicios, la realidad histórica de su ser."
El verdadero sentido de un texto tal como se dirige al intérprete, no depende de esos factores, sino que se irá manifestando por la intervención ocasional que constituyen el autor y su primer público. No es que se agota allí ya que la situación del intérprete, y por consiguiente la totalidad del curso objetivo de la historia, contribuye sin cesar a determinarlo.
El sentido de un texto sobrepasa a su autor, no ocasionalmente sino siempre.
Es por esto que la comprensión no es una actitud meramente reproductiva sino también y siempre, productiva. Basta con decir que por el solo hecho de comprender, se comprende de otra manera.
Creo que puede entenderse cuál actitud se asume con respecto al discurso de la historia:
1) la época comprende a su manera el texto inaugurado y lo subjetiviza;
2) el texto viene dado por la totalidad de la tradición, pero en la que la época tiene interés solo en su fondo, pero no recepciona la totalidad de la tradición sino algunos de sus elementos significantes para la época;
3) la época sí busca comprenderse a sí misma en ese texto, de modo progresivo;
4) el sentido del texto no pide ser agotado, ni puede serlo, porque sobrepasa a la época y se inserta en la época siguiente.
Esta instalación del texto en medio mismo de la época siguiente provoca la aparición de un Yo que oscila como conciencia desdichada y como conciencia sospechada.
Este Yo sabe que siempre supo y sabe que ya hacen innumerables tiempos que vive en exilios, sin pertenecerse en su estándose, carenciado de aquí y allá; es precariamente en una utopía diseñada con valores aparentes, con sus aseidades vacuas y externas.
Se trata de un Yo interrogándose en un estar sin espacios propios.
Si en verdad el rostro es el rastro que el otro deja, este Yo sabe que en la crisis su rostro no deja rastros; quizás deje algún indicio esquivo, probablemente un "nudo de soledad" adrede.

Sí palpa inusitadamente que está en el lugar que "no quiero" y no está en el lugar " que sí quiero" pero nada realiza para experimentarse "estoy allá" y no "estoy aquí?.
Debe aceptar el desgranamiento de las preguntas descentrantes y horodosas inquiriéndole: no quise darme cuenta, no podía darme cuenta, no tenía razones suficientes para darme cuenta, este silencio que fui siempre era porque ya sabía todo. Reinterpretando los modos en los lugares y en ese entonces, mi conocimiento, yo y ya era.
La época es de rendiciones de cuentas pero desde el extrañamiento, las preguntas se formulan desde los exilios del otro y de sí mismo.
Es el estigma de la mismidad de estar en el mundo, en su inconclusión.
Es repetición permanente de no concluir nunca; repetición de recomenzar una y otra vez, intuyendo el final en fragmentos, de regreso a la pobreza anterior, aún más desposeído. No, por lo que yo tan precario haya dado desde sus carencias sino por la interrupción de quién "me era pro-siendo ".
Digamos que ya la existencia dejó de acontecer perentoria, característica muy específica de la modernidad.
Este choque libera en el espesor de un presente de creación, una línea de sentido que reasuma lo pasado, siendo desde la otra mirada; tentado está de decirse "miríada" porque esos ojos son cúmulos de estrellas desde la otra voz. Él Yo carente abunda en duraciones a quietud de relojes; sus campanas tañen a quietismo. Para este Yo el futuro solo es muerte.
Este choque liberará, si y solo si se esfuerza por transformarse en acontecimiento humano, en simple adviento, pero nunca de cosas sino de personas; estrictamente personas, porque el tiempo que sí tienen las cosas es por atribución de las personas. Es por coetaneidad.
El relato del discurso de la historia, es imprescindible que el filósofo lo pronuncie y lo anuncie pero de ningún modo adopte la decisión, que corresponde al político, que es quien realmente percibe adecuadamente el instante.
Creo necesario advertir, que en nuestro tiempo el Estado y lo político se ha transformado, ya que el elemento de espectáculo que es ínsito al poder, por simplificación de las estructuras estatales- ha tomado primacía y se desarrolla un ejercicio de la toma de decisiones, alejado de la realidad social.
La relectura del discurso, de la acción y del decurso que se realiza posteriormente es de equivocado destino determinista.
Probablemente solo él deber ser moral o jurídico, indique algún tipo de tiempo imprescindible de cumplimiento futuro, empero en estos casos la libertad no ejecuta su significado sino que manifiesta su dignificación entre la idea y la realidad, como en tiempo suspendido.
No se trata de una densa sombra de fuerzas resistentes sino que atraviesa una densa sombra de fuerzas existentes, que traman las inercias de los no cambios.
Para poder interpretar, creo que debe optarse por sostener que el problema no es él " ser" sino más bien él "estar" y, tampoco la "nada", como se ha propuesto por algunas escuelas filosóficas.
Debemos aceptar que el verbo "ser" es verbo de conjugación terminal; a partir de "se ha sido" hay paradojal Pasado.
Esto significa evanescerse la existencia porque típico del estar es " pasando"; el estar develando va progresivamente al ser, sucesivamente al ser, que recién es en el acabamiento, en el terminar. " El ser nos aparece como una perfecta imposibilidad presente. " Se es solo en mi hato de muerte.
Toda persona es un hiato pensante y permanente entre devenido y devenir; de este modo genera mundo a través de la ejemplaridad compartida que significan modelos y proyectos, por su capacidad de futurizar.
No pueden las personas experimentar que el futuro es un caos como el original; no pueden cada día iniciarlo e ir progresivamente obrando y haciendo su día, desde un caos
La paradoja se suscita entre un yo idéntico a sí mismo y un yo que se va nombrando. Sin embargo sucede muy a menudo que la degustación de la fragilidad, las inestabilidades, cuando la sensación en hondura es la del "homo sapiens", experimenta la inadecuación entre devenido y devenir, porque está incluso en su mundo específico de estar y seré. La persona es la expectativa de devenir según devenido. La esperanza la ata así.
Esto de estar aherrojados en el mundo exige desde la inquietud, el cambio, pero este cambio que en la apertura y cierre constante de la libertad y la necesidad dinamiza la ejemplaridad y realización de modelo y proyectos, no se trata de un apetito automático.
Lo devenido como es el puesto alcanzado por la persona en el mundo, tiende a la inercia, aún ante la clara visión de crear una nueva manera de devenir. No se trata solo de vencer esa inercia del reposo. La inercia es miedo; el miedo es una puerta que no se abre; o quizás, el miedo es olvido de abrir la puerta.
El estar divaga extrayendo la hiedra de la locura, caminando la muerte de la rosa, no mirando después de mirar; omitiendo; se cree que todo lo acaecido y por acaecer es apariencia. Vacila. Se detiene. Se extravía. Se demora. Se estanca en un charco de murciélagos. El miedo le impide adelantarse a la despedida como si ese adiós que va a acontecer ineluctablemente, no pudiera dejarlo pronunciado ya tras de sí. No poder asumir que la rosa también se torna solitaria y lenta. Definitivamente podada.
Pero además el modelo de futuro y el proyecto que lo realiza siempre insertándolo fragmentariamente, deviene signado de ayer, anterior a nuestra persona por lo que nuestra persona se experimenta como no de ella, pero también es nuestra persona.
Es la problemática nuclear de la Post Modernidad: no hubo la historia como discurso, como circulación previa de las ideas, tal como se generara la modernidad, por lo que tanto la acción como el decurso posterior se entraman con el discurso y los tres hacen de elementos del caos, por denominarlo de algún modo; en todos los casos, el caos constituye la carencia del verbo y de sus prístinas conjugaciones nuevas.
El verbo y las formas nuevas se ubican en la reapertura del mundo; probablemente no haya obertura originaria porque siempre hay un dato anterior dado. O lo que se llama originario es el protagonista y el sentido nuevo que el protagonista realiza, después de la ruptura de la tendencia de la libertad que se truncó.
Si tomamos un ejemplo: del filósofo y del político en sí mismos, no pueden tratarse sino con las limitantes de circunstancias análogas del estar en el mundo. La alteración es recíproca; dándose primacía al discurso, que es propio del filósofo. Tampoco la historicidad accede después aunque la hermenéutica no sea la misma. Hay simultaneidad, aunque las épocas no sean compartidas, porque no se trata de una cuestión del pasado sino del futuro que es inesperado, informe y lo aun sin prefiguración de acontecimiento humano.
Sin embargo, el futuro de alguna manera está preexistente; no hay un vacío a llenar; no es de igual naturaleza que el presente, ni el pasado pero como proyección participa de su mismo condicionamiento
En estas circunstancias cómo hablar de libertad si el fracaso es el que tiene la prioridad del éxito, porqué invocar a la justicia y la paz cuando las realidades cotidianas demuestran su no vigencia, cómo oponerse a la muerte frente a absurdos tan patentes, cómo suprimir el miedo cuando es imposible superar las precariedades de la vida.

PARTE II - LA TEORÍA DE LOS TRES MOMENTOS

Habrá que convenir que ya no es posible sostener un punto de partida que no indique crisis; la teoría de los 3 momentos parece permitir de modo plausible discernir la dinámica del cambio histórico; nada más.
Los vamos a designar como Discurso de la historia, Acción de la historia y Decurso de la historia:
a) Pareciera difícil poder proponer que una elite es la que inicia el cambio, como sostienen teóricos importantes, sea Toynbee o Spengler; mas bien parece razonable inclinarse por hablar de la crisis de "los pocos" - tal por Ferrater Mora -, quitando la consistencia de elite que indicaría a precursores "iluminados"; no creo que se pueda hablar sino de "originadores ocasionales" actuantes que inician respuestas primeras a problemáticas que solo son percibidas por la crisis en que se sitúan esos pocos.
Sucede que debe realizarse una advertencia: se trata de análisis de tendencias que no necesariamente se cumplirán de acuerdo a lo devenido porque la teoría está anunciando comportamientos nuevos. No hay otro modo que no sea la experimentación en-sí-mismos.
A pesar de esta actitud que pareciera ocluir el desarrollo de la propuesta, digamos el texto, su sentido sobrepasa a la época, esté o no demostrada su "veracidad - falsedad" por lo que la aprehensión primera se transforma en comprehensión; por lo tanto siempre productiva pero no definitiva. Insisto, no hay duración prevista para la persistencia del discurso; no hay leyes en la historia; hay tendencias.
Preguntas: el Discurso es utópico? Hay Historia solamente de lo manifestado en la que el protagonista tiene una parte inserta en la historia pero su inconsciente es a - histórico? Es mejor afirmar que es a - temporal pero siempre histórico. Historia sin tiempo de conciencia?
La época en que los precursores proponen respuestas indicativas y plausibles aprehende el texto, subjetivizándolo, interpretando el texto como significado de la totalidad trasmitida por la tradición pero con una hermenéutica no expresada hasta esa época porque si bien se recibe a la tradición "in totum et continuom" la nueva hermenéutica parcializa esa tradición acumulada en busca de un ejercicio de comprensión de sí misma.
Sucede que el sentido del texto sobrepasa siempre a la época porque la comprensión es productiva; continúa vigente para ensamblar con el Discurso de la historia de la época siguiente, en el apuntado efecto de acumulación que será comprendido desde otro modo y de otro modo, cuando la crisis sea de "muchos".
José Luis Romero, asegura que "...... no se han explorado metódicamente las relaciones entre la realidad social y las corrientes de ideas y opiniones, fenómenos tan vigorosos que les es dado aglutinar individuos y grupos sociales de una manera singular, en ocasiones, parece que lo reserva para determinados momentos y no siempre- alterando las relaciones derivadas de la estratificación social."
b) La acción de la historia es la libertad como tendencia dignificante personalizadora; pero solo acontece cuando la crisis es de todos.
Mientras la crisis es de pocos o de muchos es escasamente posible que se realice a pleno la apuntada tendencia dignificante personalizadora de la libertad, que acontece para los pocos y los muchos que protagonizan así la ejemplaridad base del cambio de modelo que permeado en las estructuras sociales y, a su través en los proyectos, va acrecentando la calidad de la crisis que se manifiesta también en la cantidad.
Así se origina la dualidad Eros - Tanatos o cuando se propuso el paso del estado de naturaleza al estado de sociedad de masas o la globalización, tanto de la modernidad como de la post modernidad.
Se puede definir pero cómo prever su acontecer, su aparición.
Es casi monocorde leer y escuchar "maduración" en símil con las Ciencias Naturales y agrega explicación; aún Freud, solo se refiere a la culpabilidad, al malestar del civilizado, al clamor de la guerra que la pulsión muda llega a gritar en ese "corsi-ricorsi" que designa como Eros - Tanatos; o bien cuando se ha hablado de estado de naturaleza a estado social.
Si tomáramos como único acontecimiento histórico decisivo de cambio el paso del estado de naturaleza al estado de sociedad y a los demás acontecimientos como una consecuencia en relación "causa - efecto", sería la historia larga deducción, patéticamente lógica.
Si el futuro no pre-existe, no está repleto como un frutal en su exacto tiempo de madurez. Empero, desde la persona, goza de forma y figura; es la precariedad de la tenencia; ganas de que debe ser así; ganas de durar.
.La habitualidad de la relación entre las estructuras de pensar y las estructuras de la convivencia real, soporta a su vez a la espera como posibilidad cierta.

De alguna manera es lo que llamé dignificación de la libertad como sucederse: aunque quizás es como sucedido recién en medio mismo de la comprehensión acontecida, descifrada y realizada. No hay concepción del futuro que no sostenga la posibilidad de apertura.
Digamos, para dar una referencia quizás algo molesta; todo es la historia de una especie, la humana, en el sentido de Darwin pero desde Theilard de Chardin.
La Acción de la historia padece las inercias de la totalidad de lo tradido, expresado en asincronía de etapas de proyectos que no alteran al Discurso de la historia en la formulación del modelo, ya propuesto, puesto y expandido. Pero sin previo Discurso, la Acción se torna caótica porque el futuro aconteciendo como presente aparece integralmente imprevisto, la caída del muro de Berlín. Cada día nace desde un caos diverso rutinario, entonces.
La acción es la que genera el "sino" que es el instante en que el deseo identifica su objeto, aunque continúe deseando más allá de lo deseado.
Difícil de entender; quizás si tomamos como ejemplo la Constitución de 1853 y analizamos que si bien entra en vigencia no es realizada, es decir desarrollada su tipología política hasta l880.
El "sino" aconteció en 1853 y probablemente se instituye con el Acuerdo de San Nicolás. La figura del "sino" es la bisagra; instante que marca el no regreso. Y la historia argentina posterior demuestra esa coexistencia permanente del estadio de naturaleza y el estadio de sociedad
b) c) El decurso de la historia es el epílogo provisorio del Discurso y de la Acción; es el decurso el que impulsa la crisis para abarcar a todos; la cuestión aquí es cómo acontece en esta duración el protagonismo siendo el más fragmentario y fragmentador de los tres elementos
Es el que suprime. Hay en la historia la necesidad de sintetizar y los más de los hechos acaecidos permanecen ignorados.
Seguramente, integrarán la historia del inconsciente cuando se pueda escribir.
Es el camino de la "verificación y de la unificación"; la actitud del protagonista es conservar la inmediatez en un mundo humano cada vez más mediatizable; es el elemento, el ámbito para el encuentro como hallazgo donde el hablar es ese "climax" constante de uno y otro en que se va torneando el nosotros.
En la realidad, el decurso provoca los despliegues que proponen los proyectos para cumplir el modelo del discurso; de aquí que esa afirmación de Gadamer que califica a la historia de vía cerrada no puedo compartirla, porque lo precisamente histórico es el decurso
y por su propia naturaleza, es abierto; por esos despliegues.
Importante a tener en cuenta es que la conciencia no pone el mundo sino que es expuesta en el mundo; arrojada sin preguntas, por esto dejó de ser la "conciencia desdichada" y la "conciencia sospechada" y hoy es la ""conciencia perdida", azorada de inanidad por la desestructuración de lo postmoderno; resulta, entonces azaroso hablar de "toma de conciencia" como propuso la modernidad, salvo que "toma de conciencia " sea conocer que el lugar del objeto del deseo está situado en el más allá del malestar.
"El camino hacia la satisfacción plena, en general es obstruído por las resistencias en virtud de las cuales las represiones se mantienen en pie; y entonces no queda más que avanzar por la otra dirección, todavía expedita, sin perspectivas de clausurar la marcha, ni de alcanzar la meta", enseña Freud en "Más allá del principio del placer".
Esto lo previnieron el arte y la literatura a principios del Siglo XX. Desapareció el objeto frente al sujeto y por esto hablo de la "conciencia perdida", porque se trataba de una conciencia siempre referenciada al objeto, tanto por la filosofía como por la ciencia; esta perención es lo que coloca en crisis al saber accediendo simultáneamente a la posibilidad de un conocimiento muy extenso de sí mismo.
Es la modernidad que finalmente acepta negarse; comienza la crisis de la modernidad.
Quizás la historia como "discurso" engarza, relacionando los sucesos acaecidos y acaeciendo - escribiría "acae/sidos" y "acae/siendo"- como totalidades, mientras que la historia como "acción" develaría conexiones que sí podrían llamarse "genéticas", como dice Mandrioni; y el "decurso" provoca la aparición de presencias, definitivamente nuevas y fragmentadas que solo adquieren integración de "todo" para la época siguiente.
Los tres momentos pueden comprobarse tanto en la premodernidad como a la modernidad, pero no en la post modernidad; están sí en la post modernidad pero entramados y aconteciendo coetáneamente, escondiendo uno a otro; simulan sus respectivos comportamientos pero en verdad dislocados.
Se puede comprobar que el discurso de la historia y la acción de la historia se confunden; por esto la primacía del decurso de la historia ha establecido la fragmentación. Es contradictorio con el mundo uno?
La conciencia desdichada se ha transformado en conciencia perdida fragmentada en una especie de doble inconsciente o doble del inconsciente provocado por la imposición del otro y oscurecida en sí mismo.
Algunos hablan de un doble inconsciente compuesto por el inconsciente del espíritu y el inconsciente de los complejos, de los instintos, de los deseos reprimidos, de los deseos sin objeto; el primero tratan de rastrearlo aún en Platón y al segundo lo denominan el sordo inconsciente.
Lo que está en crisis es la razonabilidad moderna, lo que podría equivaler a un sucumbir de la razón y su habilidad acumulada durante siglos ante las astucias de lo que podríamos indicar como si fuera el modo de disfrazarse de un virus para no ser alcanzado por las drogas viejas y nuevas.
También es probable que sean las corrientes del pensamiento plástico las que establezcan la ruptura, lo que sería originado por ese inconsciente del espíritu- que devela a la conciencia sospechada como mentira y la denuncia tan oscura como el inconsciente.
Se afirma que es el inconsciente, pero en realidad lo que sucede es que el inconsciente aparece como oscuro porque se expresa con otro tipo de lenguaje frente a la conciencia, no vacío como el de la conciencia establecida.
Tengo para mí como probable que la conciencia se haya vestido de inconsciente y lo que emerge sigue siendo conciencia establecida.
Esta sería una explicación que juzgo valedera: asumir que tantos siglos acumulados de conciencia, sostenidos por todas las áreas del conocimiento, a partir de lo religioso, lo moral y lo jurídico, pesan sobre el develamiento del inconsciente no dejándolo aparecer, salvo como conciencia.
Es todavía un descubrimiento científico nuevo y aún la persona si bien acepta la posibilidad de su existencia, carece del discurso de la historia para poder transformarlo en acción y de este modo continúa la prioridad de la conciencia, aún cuando se manifieste como discurso del inconsciente.
Es muy plausible sostener que todavía no se puede escribir una historia del inconsciente de la Humanidad; esta circunstancia me inclina a pensar como pienso.
Podría poner un ejemplo, quizás arbitrario y sumamente imaginario, tomado de la historia argentina: la "Generación del 80" se construyó sobre "Roca" y la Revolución de 1943 expresa todas "las peras" padecidas por el pueblo; a través de acelerar la frustración y elegir a "Perón" que es el superlativo de "pera", consuman el cambio. Como si fuera un sarcasmo de Freud.
Pero recién la humanidad está accediendo a la condición de persona jurídica., que es la garantía más formal y externa de reconocimiento de la existencia de la persona humana.
Se trata de una personería jurídica de otro tipo que las previstas en los Códigos vigentes, ya que se trata de un ente jurídico colectivo sin institucionalización
o por lo menos mas allá de las instituciones que la referencian; quizás pueda afirmarse que la única institución que hace de denominador común a la Humanidad es Naciones Unidas pero con una variante; es titular en Naciones Unidas el Estado que representa a una Nación por lo que este "ente colectivo o conglomerado" se ha integrado superando la pertenencia, la calidad de ciudadano de un Estado. Esta es la razón por la que se puede peticionar ante Organismos supra - estatales desde la condición de sujeto de derecho distinto al Estado al cual se pertenece.
Probablemente podría decirse esta historia pero con un discurso que no podrá ser distinto a la verdad parcial del testigo.
Hay un límite para este probable rol de la conciencia: por un lado no poder ser enteramente consciente actual sino que referencia a lo no actual; atiende y construye con lo que está dicho en el decir; tratándose de lo dicho es interpretación de pasado, lo que significa que la inteligibilidad se dirige de presente hacia pasado; la inteligibilidad es eminentemente histórica; pero esto así parece cerrar toda posibilidad de hallar nuevos significantes claves. Salvo que se regrese al discurso de la historia inicial de la época Quizás..
Complica más las circunstancias comprobar que en la historia de la filosofía cómo la definición de persona siempre se conceptualizó a través de cosa por lo que no resulta tan extraño lo arduo del develamiento del otro; la definición de persona- otra se haya teñida de cosificación, el otro no puede ser más que una muleta para mi persona, tan cosa como él. Se personifica a la cosa. Curioso animismo.
He aquí el inicio de la psicopatología del consumo.

Parte III - Pre-modernidad. Modernidad. Post-modernidad.

Modelos y Proyectos ostentan esta carencia básica; se modelizan y proyectan personas y sociedades cosificadas, por lo que alcanzar el estadio del habitar creador, oscilando entre la tematización de valores del modelo y la tematización de los valores medios de los proyectos, acentúa la partición y los bloqueos progresivos que originan desvíos estructurales con
primacía de lo axiosófico, de los fragmentados.
Lejos se está de esa apreciación de Buber afirmando que al otro, al Tú, solo se lo debe rozar para evitar todo tipo de instrumentación.
No hay disponibilidad, ni hora plástica.
Ignoro si se trata de "disponibilidad" o de "responsabilidad".
La otra cuestión a tener en cuenta es la facilidad con que se puede en Hermenéutica confundir tendencias y creer que también la posmodernidad ha pasado; yo creo que estamos en pleno desarrollo del modelo. Significa esto que pueden intentarse correcciones?
Cómo se introdujeron correcciones en otros modelos? en otras épocas? Cómo actuó la post modernidad con respecto a la modernidad?.
Ya se ha dicho que los 3 momentos no acontecieron sino que parece que solo actuó el decurso. Puede ser por ruptura o por continuidad exacerbada. O bien la culminación en direcciones paradójicas: gigantismo, tecnología, razón instrumental, masificación solipsista., atomización de medios, debilitamiento de la voluntad estructural política. Quizás, si bien como método no es correcto, es indicativo: lo posmoderno es a lo moderno como la baja Edad Media es a la Edad Media.
Los rasgos diferenciales serían: final de la legitimación teológica del poder, aparición de la vida urbana como centro económico - social, desvanecimiento de las corporaciones, desplegamiento de la razón por exigencias de racionalización de los modos de producción y acumulación económica en el mercantilismo naciente, nacimiento de la ciencia empírica moderna - Copérnico y Galileo- y el profundo cambio filosófico que significó la aparición y la primacía del tema del conocimiento y del cartesianismo como nuevo paradigma.
Es curioso que a pesar de cambios tan profundos, observar cómo permanecen aun en el conocimiento de la humanidad las creencias anteriores, las creencias implícitas; por ejemplo: el sol "sale", el sol se "pone".
Cuáles son los mecanismos psíquicos y sociales que han permitido sobrevivir hasta la edad atómica a supersticiones arcaicas? por qué no se desvanecen las supersticiones y sus exuberantes desarrollos en cuanto se demuestra la falsedad de su lógica y de su metodología ingenua o maliciosas - si es que la hay- y de sus tesis incompatibles con los mejores datos y las mejores teorías de que dispone la ciencia?"

Interesante, además, es plantearse la cuestión analizando el cruce de concepciones de mundo nuevo que acontecen en Asís, donde conviven Francisco de Asís y su Padre; simultáneamente acontecen el mercantilismo y la pobreza, pero se produce un cisma, una bifurcación de caminos acentuándose el desarrollo de ambos extremos, pero mientras el mercantilismo crece con la modernidad como una especie de columna vertebral -Darwin- la pobreza es marginada de los beneficios y no se acepta lo que en lectura teológica posterior podríamos llamar - y en cosmovisión cristiana- un "carisma rechazado" junto con las Ordenes Mendicantes nacientes que pretendieron hallar en la pobreza una estructura de equilibrio y de inclusión para la nueva sociedad.
Aun los esfuerzos sostenidos de varios siglos posteriores, como significó el Estado de Bienestar, tampoco pudo superar este abismo.
Sin duda la modernidad adoptó este modo de organización, manteniendo un discurso ambiguo, atemperado por el desarrollo de lo jurídico que fue estableciendo niveles de igualdad, aunque formales.
Se ha insistido mucho que también la característica de la época es olvido del ser; algunos hablan sobre el mundo que se objetiza.
Si como sostienen algunos el ente es necesario y no hay acceso al ser sino solo a través del ente, pareciera que el camino de regreso que proponen queda trabado en la "insolubilidad" de Jaspers, porque la historia del ente ha quedado clausurada y su volver caduco.
Lo que sucede, creo, es el ocultamiento de "ir - siendo" en el estando.
Baudrillard ayuda cuando afirma que "la tasa de ilusión no puede crecer ni disminuir ya que es coextensiva al mundo como apariencia. La ilusión es el mismo efecto mundo. Lo sensacional es lo que rompe con toda causalidad anterior. El acontecimiento del lenguaje es lo que le hace resurgir todos los días, como forma acabada, al margen de todas sus significaciones anteriores"
De este modo hay una reserva posible de la privacidad; aunque sea a través de la ilusión. Se padece la carencia de vida privada. Simultáneamente se desea vida pública y hay un alto consumo de los medios de comunicación para satisfacer esta necesidad provocada.
Creo interesante acotar la prerrogativa del verbo "ir" sobre el verbo "ser"; ir - siendo es un ejemplo bien típico; parecería que el verbo ser carece de dinámica propia y debe adherirse al verbo necesario que es ir.
No hay afuera de la modernidad, sino que el proceso mismo dinamiza la plenificación cuya dirección siempre indica la racionalidad científico-instrumental con un sistema moral monocorde.
Antes de la propuesta de un cuadro sinóptico, estimo que se debería hacer el esfuerzo de poder definir cuál ha sido el contenido de los paradigmas -tres- que han organizado el modelo respectivo.
Tratando el paradigma "Premoderno", en la historia de Occidente - no se puede hablar en ese instante del mundo entero- es el inicio de la cultura Greco-latina-judeocristiana y la fórmula del paradigma más atinada, creo, debe trasmitirnos "el comienzo del raciocinio" puesto el hombre en posición de estar en espectáculo, en contemplación y comprehensión de "lo natural".
La "Modernidad" ya se enfrenta a un mundo más integrado y con muchos siglos de acumulación de elaboraciones diversas acerca de "lo natural", de aquí que proponga como fórmula del paradigma "la institucionalización" porque ya se produjo la escisión entre "lo natural" y "lo cultural" habiendo aparecido "lo cultural" como segunda naturaleza del hombre; se ha construído sobre lo natural y así se ha ido produciendo un claro alejamiento del hombre que ha podido hallar espacios propios, erigidos por sí mismo.
La "Postmodernidad" propone la globalización sobre la base de la experiencia ya integradora de la institucionalización de la Modernidad, pero con matices que recién puedo describir más abajo. Adelanto sí que su paradigma es la muerte del padre.

Es bueno recepcionar aquí un intercambio de opiniones entre Eco y Vattimo a raíz de un artículo de Scalfari en "La República" causado a su vez por un ensayo de Berlin; termina afirmando: "todavía ser iluminista hoy es el verdadero modo de ponerse a contracorriente respecto del pensamiento y la praxis dominante".
Más arriba, Scalfari había sostenido: "Aún hoy el mundo sufre, no por un exceso, sino por un dramático déficit de racionalidad."
Eco cree que la herencia del Iluminismo consiste en que "hay un modo de pensar, hay un modo de razonar razonable; teniendo los pies sobre la tierra... todos deberían coincidir porque es necesario hacerle caso al sentido común.".
"Un buen iluminista es alguien que cree que las cosas se dan de cierto modo." aunque la mutabilidad del mundo, pasando de una ley a otra a despecho de metafísicos y cosmológos, "vale la pena seguir proponiendo descripciones de las cosas." Rescata Eco el contrato social y desgrana lo que la llama las cinco necesidades fundamentales: nutrición, sueño, afecto, jugar y preguntarse por qué.
En estas apreciaciones de Eco, acentúa el "modo razonable de razonar" o bien "una humana razonabilidad". Lo que no deja de ser otra tautología, como "derechos humanos".
Vattimo, a su vez, afirma: "Miramos las cosas y su curso, distinguimos su ser "generalmente" pero estamos dentro del proceso - por qué no dice progreso?-
y no podemos poner entre paréntesis ese hecho" y "Finitud quiere decir que también nuestro mirar el mundo, forma parte de los hechos del mundo y no podemos entenderlo nunca como un mirar "puro" que nos diría cómo son en realidad y siempre las cosas."
Rescata también la idea de consenso consciente en democracia y se experimenta en situación histórico-cultural donde la tarea consiste en entender, interpretar el "sentido".
Agrega: "Hablar de pensamiento débil significa considerar que el sentido de nuestro devenir occidental judeocristiano y también iluminista, es el debilitamiento de las presuntas estructuras fuertes del ser: del estado autoritario al democrático, de la creencia en la evidencia de conciencia a la tesis freudiana de las pulsiones inconscientes, de la certeza de la objetividad a la sospecha marxista y nietzcheana respecto de las ideologías. Aun los entes de que habla la física, hoy son todo, excepto reales."
Sucede que la cuestión no radica en ser iluminista, o mejor cómo ser aun iluminista en el Siglo XXI - Borges o Chesterton nos harían reír mucho- porque ya la Humanidad ha superado en su larga marcha, en la democracia, proyectos que podríamos llamar "intimistas" en cuanto a la cantidad y calidad de los incluídos en él.
Por otra parte, es de convenir que no es precisamente el iluminismo ejemplo típico de racionalismo porque su nombre, precisamente, le viene dado, por una particular "iluminación" al sujeto conociente que equivale a una especie de vocación especial; esto a mi criterio, padece de irracionalismo y genera al denostado Romanticismo casi simultáneo, denostado como irracionalismo.
Mas allá de la endeblez reiterada del Eco actual y la inteligencia cierta de Vattimo que, creo, coloca la cuestión en su núcleo. Pero los dos quedan embretados en una ucronía que acontecen porque las utopías son tan fáciles de realizar en nuestro tiempo, según aseveró Camus.
Cuando el discurso de la historia se transformó en acción de la historia y en decurso en que la libertad va aconteciendo, volver a llamarse "iluministas" no es necesario porque las Epocas siguientes recepcionaron sus tesis y las desarrollaron, ampliándolas; no es el mismo contrato social o el mismo consenso porque aquel "Estado de Derecho" no existe, ya que era protagonizado por determinado nivel de ciudadanos solamente.
Pareciera que tanto Eco como Vattimo adolecen de un modernismo apologético. "Ni la razón puede sanarse con la razón, ni las deficiencias fundamentales de la ciencia y los grandes estragos de la técnica se superan con el simple recurso a más ciencia y más técnica, como siguen pensando algunos artífices de la economía y la política."
Si imagináramos un cuadro sinóptico centrado en la Modernidad, siendo su antecedente la Premodernidad y su consecuente la Postmodernidad lo Premoderno radicará en el paradigma grecolatino transformado por dos semiglobalizaciones, que fueron el Imperio romano y el Cristianismo, pero sin cambios de estructuras notables; la institución de la esclavitud se mantiene vigente.
El Cristianismo le acontece a la cultura grecolatina, en su forma de organización política romana, y va reemplazándolos aposentándose.
Como digo no hay cambio de estructuras notables comenzando a surgir un discurso de la historia que marginalmente enfrenta al poder romano, manifestado en sus creencias hasta que se produce la adopción del Cristianismo y se inicia la instalación de nuevas formas de relaciones que van progresivamente alterando al modo de vida de la tradición, pero sin afectar básicamente la institución de la esclavitud que se transforma en, llámese gleba o como se llame, otros modos de servicios pero siempre sin accederse a un status de persona.
El paradigma de la modernidad va delineando como propuesta, desde tres siglos antes de los años l500, la necesidad de una globalización institucional.
Aparece formulada en diversísimas utopías que prefiguran ciudades o estados que simultáneamente emergen a través de la crítica acerba de los modos de organización vigentes.
La circunstancia que decide el cambio de paradigma es el Renacimiento italiano, luego repetido hasta dos siglos después por las diversas regiones europeas. A pesar de las críticas de Malraux que no acepta influencias decisivas del Renacimiento.
"El Renacimiento obsesionado de pasado mítico y ordenado por un cristianismo potente todavía, solo conoció algunos relámpagos".
Es extraño que no haya percibido que el comportamiento del Renacimiento es así, porque en la búsqueda de identidad para la "Italia una" no se podía sino volver en la búsqueda de los paradigmas griegos que habían sido percibidos y tomados por los romanos pero que siglos de cristianismo borraron.
Tengamos en cuenta que la identidad romana viene dada por los Etruscos -absorbidos- y por la cultura griega, a la que no pudieron absorber sino que permaneció externa a Roma.
La pregunta en este momento es: cómo puede acontecer este hecho desencadenante en una sociedad dividida y atrasada, a la sazón Italia 1400.
.Al respecto basta repasar el libro atribuído a Leonardo en el que con el pretexto de las recetas de cocina y de cómo comportarse a la mesa del Señor Feudal, se describe una sociedad muy atrasada que sin embargo llevaba la delantera en el desarrollo comparativo regional italiano, cual es Florencia.
Debe el político preguntarse cómo aconteció esa confluencia, qué motivaciones abundaron, porqué en Italia se va construyendo la modernidad con ideas que no se habían trabajado sino en Inglaterra o Francia que sin embargo hallan su cauce en esta región, que no puede alcanzar estructuras definitivas sino hasta 1900
Inglaterra, Francia, España se transforman en naciones, porque aquí otra paradoja: la globalización institucional va aconteciendo país por país; hay un desarrollo del modelo atado a cada nación.
Maquiavelo emerge como el primer teórico de la organización del Estado, utilizando el método la observación y la ejemplaridad históricas, pero simultáneamente Hobbes, Locke, Montesquieu, Rousseau inauguran las teorías de los Pactos, atemperando sobre todo los tres últimos la rigidez de la concepción del poder de Maquiavelo, pero cometiendo una apreciación equivocada con respecto al estadio de naturaleza y al estadio de sociedad.
El paso de uno a otro de ningún modo es definitivo; hay coexistencia de ambos, cotidianamente; se suceden uno a otro; hasta puede darse la prioridad relativa de uno sobre otro, perfilándose de esta manera que caracteriza a una época determinada.
Si al considerar que la conquista del estadio de sociedad, cesa el estadio de naturaleza no quedan explicaciones suficientes para los desvíos de conductas humanas tan reiterados.
Todo sistema jurídico positivo y la anomia se suponen mutuamente. Robert Merton es quien propone que " la conducta desviada puede considerarse, sociológicamente, como un sistema de disociación - estructural agrego, como si Estado y Sociedad hubieran dejado un resquicio- entre los objetivos culturales y los medios sociales para conseguirlos."
Insisto: cómo interpretar las reapariciones del estadio de naturaleza, por ejemplo las guerras, que indican claramente cómo ni siquiera pareciera ser este paso si bien acción de la historia indudable, no del grado decisivo que equivalga a un cambio de paradigma.
El mismo Toynbee no pudo alcanzar una explicación científica sino utilizando "retro-respuesta" que el grupo asume frente al medio ambiente, sin poder fijar el lapso de tiempo durante el cual accedería a un grado satisfactorio de civilización.
Al grupo lo llama "minoría creadora" pero qué explicación para el origen de esta minoría.
De acuerdo, que el crecimiento de una civilización consiste en una progresiva y acumulativa autodeterminación o autoarticulación o autodependencia, pero dudo del aislamiento que Toynbee, sin duda, percibe.
Toynbee vivió los Imperios pero no la globalización, ni entendió así a la modernidad ya que "autodependencia " se trata de un mínimo de decisión nacional - en nuestros tiempos, sobre todo- por la aparición de las regiones como unidades políticas supranacionales.
Toynbee asegura que las civilizaciones desaparecen por suicidio.
Probablemente desde esta comprobación, quizás pueda deducirse en qué consiste y cómo acontece el momento de la acción, si conocemos el final del decurso, pero será siempre una explicación de la ya acontecido; de ningún modo permitirá colegir hacia futuro.
Es dable recordar y estudiar también las posibilidades que abre la reciente aparición del " Discurso Psi", que surge de la necesidad de imbricar la ciencia de la Psicología con sus modelos científicos anteriores, que son la moral y el derecho, y de este modo sobre todo, acceder a respuestas adecuadas y reformular cárceles y manicomios que son áreas de marginalidad creciente.
Simultáneamente el desarrollo científico va acumulando conocimientos que ya no tienen el límite de lo religioso, mientras que políticamente la Revolución inglesa, la norteamericana y la francesa estatuyen el modelo de organización social y estadual que durará dos intensos siglos, solamente. Creo importante subrayarlo.
Mientras la esclavitud va desapareciendo, de modo lento; insisto en el tema de la esclavitud porque considero que es la "institución - testigo " en lo que significa el largo proceso de personalización de la humanidad hacia su actual status de persona jurídica colectiva y sujeto de derechos y de obligaciones.
Hoy se continúan denunciando estadios de esclavitud; con dimensiones que afectan según sexos o roles o edades, lo que significa que todavía el modelo de la modernidad adolece de vigencia mundial. Y no existe consenso internacional eficaz para corregir, finalmente, al modelo y hacerlo salir de las desviadas intencionalidades nacionales.
Pero volvamos a ese ítem que señalé de los dos siglos apenas; mi tesis de la situación de imbricados de los estadios de naturaleza y de sociedad, permite deducir que el perfil del modelo de la modernidad muestra al estadio de naturaleza, a pesar de la institucionalización formal y de la existencia y vigencia de Constituciones que proponen conductas humanas en el mismo sentido indicado por los diversos imperativos categóricos y la entonces - Siglo XVIII- ineludible paz perpetua.
Es que la concepción de la época del 1500-1600, personalizó según la categoría de ciudadano; de pertenencia a una determinada nación, aunque fuera en los hechos habitante de alguna de sus Colonias.
Esto de ningún modo significaba que existiera igualdad en los hechos; solo la formalidad. Solo las formas.
Esto es así porque se sustentaba en la norma fundamental del estadio de sociedad, presunción sin reversa posible.
Pero las dos guerras mundiales demostraron cuán fácil era el regreso al estadio de naturaleza; simultáneamente el pensamiento de la hora plástica, comienza siguiendo a Nietzche, un avance acelerado en la búsqueda de formas nuevas de expresiones artísticas, que superaran los falsos clasisismos impuestos por usos y costumbres adheridos a lo que se ha denominado culturas "kistch".
La globalización que avanza, siempre por el arte produjo una corriente viva de emigración de artistas yendo de sus naciones de origen a los sitios de creatividad y regresando para trasmitir a sus sociedades la novedad, que cambiaba muy aceleradamente siendo las vanguardias reemplazadas en busca de una nueva propuesta innovadora, que se acerque más al objeto buscado aunque de ningún modo se supiera cuál era este objeto del deseo final.
Por primera vez aparece una comunidad internacional artística a principios del siglo XX.
Expresionismo, Futurismo, Música atonal, Cubismo, Constructivismo establecieron una fuerte impronta en las diversas modalidades expresivas de las que ya no se ha podido regresar.
Se aceleró la dinámica propia del arte: el conflicto de estilo contra estilo, en este caso en una misma dirección que fue la desestructuración del objeto hasta que desapareciera.
Se pasó de concebir los estilos como ornamentos y nada más; y se aceptó que el estilo es "la reducción a una perspectiva humana del mundo eterno - pero no del mismo mundo- que nos arrastra en una deriva de astros siguiendo su ritmo misterioso."
Los estilos, pues, son significantes y significados, creando sus propios universos, conjugando los elementos del mundo que permitan orientarlo a una parte "esencial" del ser humano.
Globalizacion, se acentúa por los Medios, desde el periodismo inicialmente escrito donde escribían esos mismos artistas migrantes hasta las guerras que culminaron con una red de información que afectaba a todo el mundo.
Esta es acción de la historia, después que Nietzche, Marx a través de sus aplicaciones políticas; Freud y Einstein anuncian una nueva época, simultáneamente a Gandhi que invierte la relación de poder, vigente desde Maquiavelo.
Había aparecido la Posmodernidad: como crisis de los diversos tipos de razón desarrollados, como crisis de las modas y modos de lo cotidiano y como crisis de las utopías.
Es de compartir el parecer de Rubén H Ríos, expresado en una Antología de textos de Macedonio Fernandez: "Quizás el ojo de tormenta del debate modernidad-postmodernidad está en el mantenimiento o no de la subjetividad fundada por Descartes. El desmantelamiento del sujeto de conocimiento se remite a Nietzche y pasa a Heidegger para definir, entrada la segunda mitad del siglo, a los pensadores llamados de la postmodernidad, o postmetafísicos. Foucault reclama la abolición del sujeto del conocimiento para reemplazarlo por otra figura del saber.
O Gadamer, quien constituye en su hermenéutica un sujeto dialogante a expensas de cualquier gnoseología.
La centralidad de la subjetividad moderna, cuya "res cogitans" cede la objetividad cognosible, con el ataque de Macedonio Fernandez al sujeto trascendental kantiano, desaparece de vista.
No hay ni sujeto cognoscente ni objeto de conocimiento porque, de último, no hay nada a conocer."
Siguiendo con el tema, el final de las guerras - más mundial la Segunda que la Primera- origina una cierta necesidad de evitar otra guerra de iguales dimensiones, sobre todo después de la bomba atómica.
El nacimiento de Naciones Unidas hace aparecer de nuevo una preocupación más cierta por la Humanidad, sancionándose la Declaración Universal que comienza a dilatar aquella categoría de ciudadano de un Estado determinado a ciudadano universal, evolución cierta en la concepción del Estado, atemperando
las rigideces de sus elementos tradicionales: territorio, población, fronteras. No quita que continúe acentuándose el estado de naturaleza durante la Guerra Fría y las guerras localizadas.
Si por primera vez aparece la posibilidad de optar por dos modelos de organización social y estatal, divididos en Occidental y Marxiano; el Occidental evoluciona desde un liberalismo tradicional hacia un estado de bienestar, pero ya antes de la caída del muro, había abandonado esta última concepción.

Porque dos internacionales de capital, finanzas y producción establecieron nuevas reglas de juego al comercio y el mundo comenzó al aparecer dividido o clasificado como primer mundo, segundo mundo, tercer mundo; división que no pudo superar la existencia de la OPEP.
Hoy también las reglas de juego han cambiado y las prerrogativas son ejercidas por los Organismos internacionales apoyados en la vigencia de un único modelo de organización social y estatal que se ve fortalecido por las nacientes formas de regionalización, que significa la existencia de una norma fundamental superior a las constituciones nacionales contenida en los Tratados que las originaran.
Donde están las categorías: discurso de la historia, acción de la historia y decurso de la historia; insisto que en la postmodernidad en su inicio Nietzche declara la muerte de Dios pero en ' verdad creo que quiso significar la muerte del padre, lo que equivale a ese suicidio de Toynbee.
Porque afirmo esto sobre Nietzche si en verdad dice que Dios ha muerto, anuncia su eclipse, como un eclipse nunca acontecido; Heidegger interpreta que esto significa que el mundo suprasensible no tiene fuerza efectiva.
Digo esto porque mutuamente se han supuesto Dios y el Hombre y siempre, en cualquier cosmovisión Dios asume rol de padre; la muerte del padre, entonces, es esta muerte de Dios.
Si los roles se suponen mutuamente, el rol de hijo permanece solo según términos históricos "...el principio patriarcal se halla hoy en estado de crisis, representando al ego, a la razón y a la cultura. Se ha hipertrofiado en manos de la ciencia y de la tecnología y está a punto de quiebre... la depresión será endémica en nuestra civilización", sostiene Alexander Lowen, si los Organismos de la Salud lo reconocen.
Quizás sería demasiado aventurado opinar que si se llega al paradigma de la muerte del padre es porque el hijo quiere hacer un padre a su imagen y semejanza; y no al revés.
No acepto la tesis de Lowen, que ve ya al matriarcado reemplazando al patriarcado. Creo que la acumulación de igualdad, manifiestamente acontecida, hace superar y de ningún modo prever el regreso a instituciones ya fenecidas. Porque se accede a la crisis de todos.
Si la crisis de todos se inicia con la muerte del padre ya no responde la interpretación de Toynbee al modo de iniciarse las civilizaciones. Aquí al inicio hay una muerte más allá que ya en Occidente instaladas están dos muertes: Sócrates y Cristo, respondiendo a los paradigmas griego y judeocristiano.
Puede decirse que se reitera un ciclo?. Se reitera la actitud: la muerte del padre; se transforma en paradigma en la postmodernidad; nunca lo había sido antes.
La muerte de Sócrates era necesaria para la duración de la "polis"; ratifico la existencia de la ciudad-estado. De ningún modo Sócrates podía evitar tomar la cicuta. Aquí la muerte del padre acontece a través del suicidio, pero no hay final de la civilización helena.
En este caso parece plausible explicar porqué el suicidio equivale a la muerte del padre pero en el caso de Cristo, su muerte también se origina o mejor halla su desencadenante en la decisión romana pero el desafío es a la religión establecida.
Qué hizo que la humanidad regrese a una búsqueda con demasiado de arqueología?
.La muerte de Cristo no afecta de ningún modo al Judaísmo que continua vigente; se produce un desgajamiento, primero judío pero luego desaparece del judaísmo y acrece sobre el paganismo.
No puede decirse que la muerte de Cristo sea un suicidio, si bien su decisión de ir a Jerusalén es irrevocable, sabiendo que allí moriría; de ningún modo equivale al suicidio porque el Cristo del Huerto sangra por ese paso - la pascua- que, indefectiblemente, debe dar. En esta dimensión de lo indefectible radica la analogía con el suicido
Ahora bien: "el pecado de Adán y Eva" pareciera que fue un parricidio? Freud lo cree así, en el análisis que realiza de la personalidad de Dostoievsky; si lo fue, allí se superponen la muerte del padre y el sucedáneo del suicidio optado por Adán y Eva en la apuesta a ser-como-Dios-es.
Sin duda se trata de un regreso a un paradigma cuyo texto no se acepto por la época; esta es la primera respuesta que se me ocurre como aproximación.
Las objeciones obvias que se me ocurren son: que Sócrates fue aceptado desde y conjuntamente con Platón y que Cristo origina una de las religiones mundiales más importantes, con lo que sus propuestas han constituido paradigmas. De ambos.
Pero afirmar que el paradigma es la muerte del padre y hacerlo equivaler al suicidio propuesto por Toynbee, cuando es evidente que todo paradigma se coloca al inicio de la época, aunque no coincida con el tiempo real y aparezca posteriormente formulado, en una especie de re-conocimiento del patrón adoptado, del modelo que finalmente se formaliza y el suicidio es final de la civilización. Es contradictorio.
Probablemente la época no aceptó como paradigma la muerte del padre porque todavía los dioses y Yaveh estaban en advientos; compartían, mutuamente insertados la vida temblorosa de la humanidad aún sometida a los ciclos ineluctables de la Naturaleza. No concebían la muerte de los dioses y de Yaveh ni siquiera como tesis por parte de los descubridores del pensar sistemático.
Alguna respuesta indica este texto de Macedonio Fernandez:" La plenitud de nuestro ser es mi doctrina y esta conciencia suprema no se logra en la subalternidad de un vivir con los dioses. "
La cultura persiste no sobre pasados conciliados sino que va escribiendo epílogos provisorios desde partes inconciliables; no es un inventario. Es metamorfosis que se debe poseer, cada generación asume el pasado como nosotros y en este nosotros aparece el diálogo con las sombras "fuídas".
El padre muerto es el denominador común de esas sombras; no hay sombras en la cultura si ese padre no ha muerto; sucede que en la modernidad el padre fue diseñado como héroe impoluto - creo que por persistir la imagen del Rey - semejante al padre de Hamlet que transformado en fantasma y modelo de justo, pervive pero solo en la fantasía de Hamlet como el Rey justo.

Se acepta hoy que sea indicio de madurez y de crecimiento, el hijo realizar la muerte del padre; pero qué sucede si la época está signada por la muerte del padre porque hay un suicido del padre que no acepta su rol?
Porque además por el crecimiento del rol de la mujer deriva, transfiere su rol a la mujer?
Esta muerte del padre no proviene de un veneno harto imaginado como el que causa la muerte del padre de Hamlet; hay una conducta del padre que, a modo de destino, elige el camino de su muerte; hay una insatisfacción basal en el cumplimiento de su rol. Hay una desocupación del rol. No hay un habitar creador del rol.
Argumentos inocuos hablan del padre que trabaja, del padre que no está en la casa, pero esto ha sido siempre así; desde lo que se llama pre-historia pero que ya era historia porque había vida humana consciente, más allá que existan o no testimonios como necesitan los historiadores. Puede que haya sido el paso del mejor animal al peor hombre; ya es historia.
Lo que es fácilmente comprobable cómo el cambio viene aconteciendo desde la primera Revolución Industrial inglesa en que la mujer protagonizó parte del mundo del trabajo, cada época más implicada y con un creciente índice que abarca a todos los status sociales.
Sucede que es factible proponer que a partir de esa primera Revolución industrial es que aparece el fenómeno de la sociedad de masas y no, como se pretende en los inicios del siglo XX.
Todo especialista en población sabe que a cada revolución industrial, corresponde una explosión demográfica, tanto por nacimientos como por migraciones. A la Revolución Tecnológica actual, le corresponde por analogía, las intensas emigraciones de países a países.
Es bueno recordar a estas alturas, la categoría política primero y luego sociológica de "pueblo"; las masas son propio de la modernidad y de esa modernidad que se inicia cuando las ciudades, estableciendo una clara diferencia categorial con artesanos y campesinos que integraban "pueblo" porque regía la naturaleza; hoy, en la sociedad de masas la primacía está dada por lo que puede llamarse "segunda naturaleza " que es artificial y que es la cultura.
Acaece además que los medios de comunicación fueron reemplazando: cantinela por radio, xilografía por fotografía y revistas, las novelas de caballería por las novelas policiales por lo que el fenómeno advenido es la ficción; novela de masas, música de masas, pintura de masas y todo esto reproducido por la televisión.
Creo importante señalar a la "ficción" - cuyo antecedente fue establecer por el Sistema Jurídico que todo ciudadano conoce la Ley porque ha sido publicada- que se impone a la imaginación colectiva por su acción compensatoria y porque esta "ficción estructurada" fabrica "héroes" en serie a partir, sobre todo, de alcanzar el Cine capacidad de producción industrial; esta situación de ficciones introduce en un mundo no real, distinto al mundo real a veces consolador y las mas de las veces terribles.
Lo característico de la sociedad de masas, desde su inicio con la primera Revolución Industrial inglesa es que se delega el protagonismo; de aquí el éxito de la TV y lo decisivo que resulta aparecer en la TV
Lo que no aparece en la TV, no ha sucedido. Así es que puede persistir el mundo de las ficciones.
Es un pleonasmo afirmar que la TV ha puesto en serio peligro a las diferentes esferas de producción cultural; también a la vida política y a la democracia; Bourdieu señala con tino que "lo que hubiera podido convertirse en un extraordinario instrumento de democracia directa no acabe siéndolo de "opresión simbólica".
Si bien es cierto que la TV llega al mundo mediático cuando las reglas de la competencia ya estaban suscriptas entre los periódicos y las radios y el cine, tiene por estructura la urgencia del tiempo (el segundo vale mucho) por lo que debe optar por trasmitir con tópicos, con estándares, con ideas preconcebidas y midiéndose permanente con los índices de audiencia. Circunstancia harto diversa a lo propio del pensar, que necesita tiempo.
Lo que sucedió además es que hasta aquel entonces era inescindible en el hombre"persona-educacion-trabajo" comenzó a serlo también de la mujer, quien carecía de educacion-trabajo;comenzo por el trabajo y recién siglos después accedió a la educación.
Este rol más complejo pero de comienzos tan desarticulados de la mujer que continuo desempeñando sus tareas habituales, fue quitando espacios al rol del hombre.
Podría afirmarse también que en estas circunstancias comienza la "desvalorización" del trabajo femenino en la casa, y esto quizás porque el tiempo de ocupación aumento en el trabajo fuera de la casa. Ya comienza a no importar la casa como centro de la vida común.
Pero puede haber otra explicación: la mujer fue implicada adrede por el hombre, como ultimo esfuerzo por "destruirla".
En verdad el hombre mantiene dos actitudes: de objetivar a la mujer, la mujer-objeto y la de increpar su libertad. El hombre mira a la mujer, ofensivamente.
La muerte del padre es ya una realidad cotidiana. Abundosa.
Pero agregada la cuestión de las ficciones, el héroe que en la tradición era el padre, el héroe que podríamos llamar positivo, deja de existir; ninguna figura ha reemplazado a la suya. A un mundo interior roto, corresponde un mundo imaginario abandonado por "los Buenos" y abundante en "fueras de ley".
No es acaso lo que se denuncia todos los días como falta de seguridad?
El modo con que se van delineando estas diversas corrientes que luego conforman el modelo puesto, de algún modo es derivado de conductas sociales y personales en las que confluyen conciencia e inconsciente, pero conciencia instalada, que pretende atisbar hacia donde será la aparición de la hora plástica.
No hay ni puede haber certidumbr

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